La política como un generador se sistemas rurales capaces de auto sostenerse

El ejercicio político en las zonas rurales no puede estar aislado de los principios de las ciencias naturales. ¿Cómo combinar la ciencia y la política para hacer que un sistema rural y los individuos que hacen parte de él estén preparados para mantener el equilibrio o reestablecerlo en caso de una pérdida significativa?

Aunque suene extraño, la política tiene mucho que aprender de la física. La resiliencia, es un término derivado de ese campo de conocimiento y se define como la capacidad de un sistema para absorber impactos, o como la capacidad de recuperación de un esfuerzo al que un material está sometido. En el campo de la ecología, empezó a observarse que algunos sistemas se recuperaban más rápidamente que otros después de una catástrofe, estos fueron denominados resilientes. ¿Qué es lo que podemos aprender del término resiliencia y como aplica a la política rural?

La resiliencia vista en el contexto del territorio es “la capacidad de un sistema para tratar con el cambio y continuar desarrollándose”. Aplicado al ejercicio político en las zonas rurales, la resiliencia es vital y nos lleva a observar las regiones como espacios que deben estar preparados para proveerse y compartir excedentes sin colapsar o agotarse. Como ejemplo, imaginemos que una política incentiva la arborización de zonas compartidas en una comunidad. Bien podría hacerse solo plantando árboles sin intención funcional más que de absorber carbono, o por otro lado, podría hacerlo realizando una integración de vegetales y frutas comestibles con los árboles. Esta última opción, cumple la función de generar oxígeno y comida para la comunidad al mismo tiempo.

La política rural en el esquema de la resiliencia, tiene que ver con ese tipo de planeación y la visión en el largo plazo de mejorar la capacidad de respuesta de una comunidad ante una dificultad, preparándola desde varios frentes para resolverlos de forma creativa. En términos ideales, una región debería estar en capacidad de garantizarse a ella misma un provisionamiento seguro, mientras obtiene resultados productivos que no agotan el territorio que le permite a las próximas generaciones autoabastecerse.

El provisionamiento del que se habla, también tiene que ver con políticas que incentiven la creación de redes de productos y servicios generados al interior de la zona para minimizar la dependencia. Por ejemplo, una comunidad puede producir su propia energía eléctrica utilizando los recursos que más le convenga o que tenga más a disposición. Como referente, la Guajira cuenta con zonas que tienen disposición de sol haciendo posible crear un sistema de generación eléctrica con paneles solares, mientras que otras áreas de la misma zona podrían inclinarse por utilizar viento o agua dependiendo de su ubicación geográfica. Casos exitosos se encuentran en Inglaterra, donde algunas comunidades son propietarias de sus sistemas de energía eléctrica y venden el excedente a las comunidades cercanas. La puesta en marcha de políticas descentralizadas y adaptadas a las condiciones particulares de los territorios, hacen que la comunidad esté mejor preparada, conozca sus fortalezas y las utilice a su favor.

Así mismo, la resiliencia aplica a las políticas en la ruralidad con el interés de incluir aspectos espirituales de la vida humana concernientes a la ocupación del espacio. Por ejemplo, algunos gobiernos están empezando a medir el índice de felicidad de una población o su sentido de pertenencia. Tal es el caso de Bhután, un país ubicado en la zona oriental de la cordillera del Tíbet que ha dado significativa relevancia a la medición de la calidad de vida, incluyendo indicadores como el uso del tiempo y  el bienestar psicológico, entre otros.

Políticas que den prioridad a fortalecer psicológicamente los seres humanos que habitan los territorios,  y no solo a generar indicadores económicos, promueven comunidades sanas, capaces de enfrentar de mejor forma las dificultades y tomar decisiones acertadas. Si el objetivo principal de la política es el bienestar de los pobladores, que mejor que facilitar un ambiente para que las personas puedan ser más felices ocupando un territorio menos vulnerable.

 

Paula Villarraga
Gestora Desarrollo Sostenible
Orgánicos la Lulú
www.organicoslalulu.com