NOSOTROS

Cómo comenzó el sueño?

El papá de lulú tomó un curso de agricultura en Bogotá. Le pidió a su hija de 9 años que transcribiera lo que aprendía. Cada sábado lulú llevaba los cuadernos y le ayudó a remplazar las flores del jardín para cultivar comida. Él comenzó a regalarle a sus amigos y familiares y también a reciclar, así terminaron llamándole “el loco”. Lulú aprendió desde pequeña a cuestionar la forma en que vivimos como sociedad y en el año 2008 , encontró un lugar para plantar y construir su sueño en el campo. Visionaria como su padre pero rebelde como ella sola, decidió enfrentarse al mundo para hacer crecer la semilla que plantó su papá. Esta es la historia de un sueño que no termina y cuenta hoy con tres generaciones. Un anhelo genuino que nació y continua con el mismo propósito, vivir y comer mejor

Las que sueñan:

Lulú: Emprendedora Social, apasionada por la comida sana, encantada por el trabajo hecho con las manos. Cree que todo es posible y que las propuestas de aprendizaje son infinitas con lo que tenemos alrededor. Para ella solo se necesita amor por lo que se hace y gente comprometida, fiel a sus principios y un deseo inmenso de cuidar y proteger la vida, el medio ambiente y la naturaleza.

 

 La hija de Lulú: Curiosa por la vida, viajera, alegre, soñadora y  bailadora. Los caminos de la empatía la llevaron a estudiar Psicología y a construir junto a la lulú otras posibilidades de ser y de habitar el mundo. Realizó estudios de Maestría en Desarrollo Rural en la Universidad Federal Rio Grande del Sur en Brasil. Está convencida de la potencia de los saberes y la innovación del campo. Cree que la clave de la trasformación social está en convertir la retórica en práctica, ser sensible a la vida y honrarla.

Los superhéroes del proyecto

Contamos con un equipo de personas locales provenientes de familias campesinas comprometidas con el buen vivir en el campo. Sus innumerables saberes y deseo de aprender, hacen posible llevar a cabo prácticas responsables, el desarrollo de técnicas innovadoras y ancestrales. Son para nosotros, arquitectos, ingenieros, cocineros y administradores que nos acompañan.

Prácticas Responsables para cuidar la vida

Nos sentimos alegres de reducir el consumo y la dependencia del sistema económico. Practicamos la autosuficiencia incentivando la creatividad y el aprovechamiento eficiente de los recursos disponibles.

  • Construimos con materiales reciclados y técnicas naturales de bajo costo
  • Contamos con baños ecológicos de compostaje
  • Recolectamos agua lluvia
  • Hacemos uso ético de los recursos naturales para generar innovaciones y energía
  • Incentivamos el equilibrio entre una amplia diversidad de plantas y animales
  • Producimos nuestros propios alimentos
  • Aportamos a la economía con un intercambio responsable

Generación de Energía

Baños Ecológicos y construcción con materiales reciclados

Pared de cabaña construída con materiales reciclados. Hospedaje de voluntarios internacionales del Programa WWOOF (World Wide Opportunities on Organic Farms)

 

Aliados productores del proyecto

 

Si bien casi todo es producido por nosotros también trabajamos con Martica de Chipaque agricultora agroecológica que provee leche, quesos y mantequilla